20 de Mayo

Insights

Sebastián Cifuentes

7 min

Lo esencial es (a veces) invisible a los ojos

El contexto actual, dominado por la contingencia del COVID-19 ha dado mayor importancia a las cadenas de abastecimiento que poseen distintos países, como el caso de Chile y en especial al desempeño de los supermercados

Al inicio de esta pandemia, muchos de nosotros fuimos testigos y quizás también sentimos, la posibilidad que los elementos más básicos, como la comida y productos de aseo, no se encontrasen disponibles y se produjese una situación de escasez, producto de la disrupción en la cadena de abastecimiento.

Al inicio de esta pandemia, muchos de nosotros fuimos testigos y quizás también sentimos, la posibilidad que los elementos más básicos, como la comida y productos de aseo, no se encontrasen disponibles

y se produjese una situación de escasez, producto de la disrupción en la cadena de abastecimiento.

De ahí, por ejemplo, con el objeto de realizar una compra responsable, algunas compañías restringieron el número de productos que se podían obtener de ciertos elementos. A pesar de ese sentimiento inicial, hoy vemos esa situación bastante alejada de la realidad y somos consientes que ese problema es muy difícil que ocurra y posiblemente nos dimos cuenta de lo bien que han funcionado los supermercados, situación que en la normalidad muy pocas veces nos percatamos.

Dentro de los principales actores de esta industria en Chile, se encuentra Jumbo y Santa Isabel, que en conjunto ocupan el segundo lugar detrás de la Walmart Chile, con una participación de mercado (ventas de la compañía sobre las ventas totales de estos establecimientos en Chile) ligeramente superior al 25%. Ambos supermercados forman parte del grupo CENCOSUD, que además posee tiendas por departamento (Paris y Johnson), mejoramiento del hogar (Easy) y es uno de los principales operadores de centros comerciales en nuestro país.

Quizás la memoria emotiva, vincule a Cencosud con mayor frecuencia a Paris (o como antiguamente se llamaba Almacenes Paris) debido a la nostalgia de aquella tienda por departamento que nos ha acompañado por más de 100 años en las distintas ciudades de nuestro país. O bien, debido a la muestra física concreta, al Costanera Center. Sin embargo, al indagar dentro de los estados financieros de Cencosud, esta intuición no parece estar en lo correcto

En términos de ingresos, los supermercados representan más del 70% a nivel consolidado y es el principal negocio (bajo esta métrica) en los cinco países donde opera (Chile, Perú, Argentina, Brasil y Colombia). En Chile, los ingresos de Jumbo y Santa Isabel representan el 56% de las ventas nacionales. Para poner contexto Cencosud es, en base al ranking que elabora Deloitte en Global Power of Retailing 2020, el retailer número 66 del mundo y el primero en Latinoamérica, medido por el nivel de ingresos que genera.

Para las valorizaciones de compañías es más común utilizar el EBITDA (por su sigla en inglés Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization), que en términos simples corresponde a una aproximación de los flujos que genera un negocio que solo provengan de sus operaciones, es decir, de su negocio regular. En términos de EBITDA los supermercados le entregan a Cencosud más del 50%, seguido por amplia distancia por los centros comerciales que aportan un 20%.

Este tipo de situaciones, que nos golpean sin mucho aviso, ponen a prueba nuestra intuición y suelen mostrarnos cosas que regularmente pasan desapercibidas. Valorar el funcionamiento de industrias indispensables para nuestro diario vivir y no dejarse influenciar por los sesgos, son cosas, que como dijo el Principito, son invisibles a los ojos.